EL NÚMERO “3” EN EL GRADO DE APRENDIZ MASÓN

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V:. M:. y RR:. y QQ:. HH:.

EL NÚMERO “3” EN EL GRADO DE APRENDIZ MASÓN

INTRODUCCION

A lo largo de la historia de la humanidad, el número 3 ha sido objeto de profunda contemplación, estudio y veneración. Su presencia reiterada en diferentes culturas, tradiciones filosóficas y sistemas de conocimiento revela un simbolismo que trasciende lo meramente cuantitativo. Considerado el número de la perfección, el tres aparece como una estructura esencial que organiza no solo el pensamiento simbólico, sino también la percepción del tiempo, la naturaleza y la espiritualidad. El mismo tiempo se divide en pasado, presente y futuro; la ciencia reconoce tres dimensiones fundamentales: tiempo, espacio y materia; y la teoría del color parte de tres primarios: rojo, amarillo y azul. Esta triple organización del mundo material encuentra su correlato en el ámbito espiritual y filosófico a través de masonería, el numero “tres” estructura los grados de la masonería simbólica (aprendiz, compañero y maestro), los principios fundamentales (fraternidad, igualdad, libertad) y los rituales; en la religión, representa la santísima trinidad (padre, hijo y espíritu santo); y en las ciencias, fundamenta leyes y procesos esenciales. Así, el número 3 no es solo una cifra, sino un símbolo de totalidad, equilibrio y armonía que esta presente en todos los órdenes de la existencia.

EL NUMERO 3 EN LOS TRABAJOS DE APRENDIZ MASON

Desde el instante en que me dispuse a ingresar al templo por primera vez como aprendiz masón, me abrí al misterio de una tradición que, en cada uno de sus actos, revela una enseñanza. Así conocí al número tres dentro de la masonería, y aunque al principio parecía solo una repetición simbólica, pronto se mostraría ante mi como el eje que articulaba cada sesión de trabajo de aprendiz masón. Al llegar ante la puerta del templo, me pidieron que golpeara tres veces. Esos tres golpes, aunque simples en apariencia, encerraban una invocación que ahora comprendo con mayor claridad: buscad y hallaréis; pedid y se os dará; golpead y se os abrirá. En ese momento, cada golpe fue una declaración de intención: yo buscaba la verdad, pedía ser guiado hacia la luz, y golpeaba con la esperanza de entrar y se me comparta el  nuevo conocimiento. 

Una vez dentro del templo y con los pies en escuadra, avanzo de occidente a oriente con los ya familiares tres pasos irregulares. Aun cuando los realizo con naturalidad, no pierdo de vista su significado. El primero me conecta con la infancia, donde todo es aprendizaje y apertura. El segundo paso me sitúa en la juventud, tiempo de construcción, esfuerzo y disciplina. El tercero, símbolo de madurez, me impulsa a consolidar virtudes, a asumir compromisos, y a actuar con integridad. Estos pasos también reflejan el ciclo universal del nacer, vivir y morir. Por otro lado, después de ingresar y dar los tres pasos, realizo tres saludos como aprendiz masón: dirigido al venerable maestro, al primer vigilante y al segundo vigilante. 

Durante los trabajos en el grado de aprendiz, noto la constante presencia del número tres, que ordena y da sentido a todo lo que ocurre. Desde mi columna (norte), brillan frente a mí las tres grandes luces (los muebles de la masonería): el Volumen de la Ley Sagrada, la Escuadra y el Compás. Ellas guían mi conducta y fe en el Gran Arquitecto del Universo, rectitud en mis acciones, y límites justos en mis relaciones. También están presentes las tres pequeñas luces, a los costados del Ara y en forma de escuadra, son tres candelabros con luces, situadas una en el Oriente, una en el Occidente y otra al Sur, representando al Sol que gobierna el día, la Luna que gobierna la noche y al Venerable Maestro que gobierna la logia, respectivamente. 

En cada sesión de trabajo, veo que la logia está dirigida por los tres oficiales principales: el Venerable Maestro, el Primer Vigilante y el Segundo Vigilante. Cada uno de ellos tiene una joya que lo identifica, son las llamadas joyas móviles: la escuadra, el nivel y la plomada y son llevadas por los oficiales principales de la logia en el siguiente orden:

  • Venerable Maestro (su joya es la escuadra y representa RECTITUD, MORALIDAD,

EQUIDAD e IMPARCIALIDAD), a quien le corresponde la Columna Jónica (Sabiduría)

  • El primer vigilante (su joya distintiva es el nivel y significa IGUALDAD), a quien le corresponde la Columna Dórica (Fuerza)
  • El segundo vigilante (su joya distintiva es la plomada que representa RECTITUD), y a quien le corresponde la Columna Corintia (Belleza).

En esta misma etapa de la ceremonia, puedo observar el accionar de los tres oficiales auxiliares: los dos Diáconos y el Guarda Templo Interior, quienes, con discreción y compromiso, sostienen la dinámica ritual y me recuerdan que la masonería es también servicio silencioso.

Dibujadas dentro de la plancha de trazar del primer grado y ubicadas al costado del segundo vigilante, observo también que la logia se sostiene sobre tres columnas simbólicas (pilares): sabiduría, fuerza y belleza. Estos tres pilares representan a Salomón, símbolo de la sabiduría que traza planes; a Hiram Rey de Tiro, emblema de la fuerza que provee recursos; y a Hiram Abif, el artesano que con su maestría embellece la obra. Los tres me inspiran a encontrar ese equilibrio en mi propio ser.

El número tres se multiplica en todo el templo: tres joyas fijas (plancha de trazar, piedra bruta y piedra pulida), tres peldaños simbólicos que me llevan al oriente (fe, esperanza y caridad), y tres ornamentos que decoran el templo (la borde dentado, la estrella rutilante y el pavimento de mosaicos). Todo me habla en un lenguaje que, con el tiempo, aprendo a descifrar. 

Ampliaré más sobre las tres joyas fijas o inamovibles de la logia: 

  • Plancha de trazar del primer grado: contiene símbolos y Alegorías, a fin de que los hermanos aprendices sean instruidos en el conocimiento exacto de las artes masónicas en el grado poseen.
  • La piedra bruta: Situada al pie del Segundo Vigilante, que es un trozo de roca, sin labrar. Representa al hombre en su estado original e imperfecto y simboliza al individuo recién iniciado en la masonería.
  • La piedra pulida: Está situada junto al Primer Vigilante, es un cubo de piedra labrada, y que representa la perfección obtenida por nuestros propios esfuerzos, mediante una educación virtuosa.

También quiero ahondar en los adornos (ornamentos) de la Logia: pavimento, estrella rutilante, borde dentado (dentro de la plancha de trazar). 

  • El pavimento de mosaico es el piso de la logia, su color es blanco y negro, simboliza la oscuridad y la luz, las alegrías y tristezas de nuestra accidentada existencia; quizás aún el bien y el mal en el hombre, la dualidad. 
  • La estrella rutilante (a veces referida como la ‘Gloria’), representa al Sol que ilumina la tierra, compuesta de dos triángulos equiláteros enlazados entre sí, de estos triángulos, uno está dirigido al Oriente significando el ESPÍRITU, y el otro al Occidente indicando la MATERIA. 
  • El borde dentado, significa límites respecto al mundo exterior y de sus profanas influencias y deja dentro de lo que ella enmarca un LUGAR SEGURO Y SAGRADO en el cual podemos dedicarnos libremente a la gran obra de nuestro perfeccionamiento espiritual.

Al final de cada sesión, al momento de guardar los materiales y adornos, observo también las tres herramientas del aprendiz: el mazo, el cincel y la regla de veinticuatro pulgadas. Con ellas modelo mi carácter. El mazo elimina lo superfluo; el cincel afina mis imperfecciones; la regla me recuerda la importancia del tiempo bien distribuido: una parte para el deber hacia el G A D U , otra para el trabajo útil, y una más para la ayuda al prójimo.

Incluso fuera del templo, sigo viendo cómo el número tres moldea mi forma de entender el mundo y cada día busco actuar con moral, piedad y virtud, no como normas impuestas, sino como expresión libre de mi vocación como masón.

CONCLUSION

Actualmente, el número tres no es para mí una casualidad numérica, ni un simple recurso ritual. Es un código que estructura mis pensamientos, mis decisiones y mis actos. Me orienta en mi labor como aprendiz, y da sentido a cada reunión en el templo. Porque en cada tenida, el tres se manifiesta como unidad, como equilibrio y como transformación. Y yo, en cada una de ellas, sigo creciendo.

Italo Vasquez Vargas, Aprendiz Mason

A:.B:.R:.L:. Salud Fuerza y Unión 69

Gran Logia del Perú

Vall:. De Lima, 21 Mayo 2025

Referencias Biliográficas
  1. Butler J y Mendoza E. Manual del Aprendiz (Rito de York) . 1975.
  2. Yañez Arancibia L. Aprendiendo el Simbolismo y la fuerza del número 3. En: https://www.freemasonsfreemasonry.com/simbolismo_numero_tres.html
  3. El numero 3 en la francmasoneria. Blog del Mason, Marzo 30 del 2025. En: https://elblogdelmason.com/es/elnumero3enlafrancmasoneria/
  4. Respetable Logia Simbólica Centauro No. 9-96. El numero 3 y su significado en la ciencias, en la naturaleza, en las religiones y en la masoneria. En: https://centauro996.wordpress.com/elnumerotressusignificadoenlascienciasenlanaturalezaenlasreligionesyenlamasoneria/  

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