Las Tres Grandes Luces de la Francmasonería

Es menester de todo aprendiz masón escudriñar los libros y profundizar en el conocimiento para poder entender los caminos masónicos. No es difícil observar que todo lo que en este grado se aprende, está estrechamente relacionado con la plancha de trazar, tal y como se ha mencionado antes, y se ha podido notar en trabajos que los QQ:.HH:. aprendices han presentado exponiendo los símbolos y alegorías correspondientes. No obstante, esto es solo el inicio de un profundo análisis y detallado estudio, el mismo que nos hará no solo entenderlo, si no también investigar y profundizar mucho más; tal y como lo hará este trabajo que bien puede fungir de introductorio, pero es muy importante para un francmasón.

Dentro de la trilogía masónica, Las Tres Grandes Luces de la francmasonería son quizá la más importante y significativa representación simbólica para todo aquel iniciado como aprendiz masón; y esto es debido a que, al llegar al Templo e iniciar el trabajo en el taller, nace un deseo genuino y verdadero de superación tanto espiritual como intelectual, buscando siempre la forma de elevar la moral y la virtud. Así pues, tenemos que las tres grandes luces de la masonería, las cuales iluminan el trabajo del francmasón, son el Volumen de la Ley Sagrada, la Escuadra y el Compás. Como ya se ha estudiado y analizado antes, estos tres elementos reposan sobre el Ara los mismos que en conjunto están colocados al centro del Templo sobre el Pavimento de Mosaico; completando así una vez más los elementos de la plancha de trazar de primer grado.

Es importante mencionar que, en todo trabajo de investigación, se debe hacer un análisis histórico previo para poder contextualizar lo que se expone; sin embargo, para estos tres elementos, buscar referencias históricas es prácticamente entrar en materia para definir cada uno de estos; puesto que su existencia histórica se remonta ya a sus orígenes, inclusive dentro de la masonería especulativa. Lo importante de mencionar y que debemos resaltar es la presencia en repetidas ocasiones del número tres, y que justamente conforman la trilogía o triángulo al mencionar Las Tres Grandes Luces, y esto no solo forma parte del número del aprendiz masón, sino que es un número que engloba y encierra otros elementos que forman trilogía o están relacionados con esta numeración tales como los tres puntos, las tres luces, las tres pequeñas luces, entre otros.

El Volumen de la Ley Sagrada es el nombre que se utiliza para denominar a lo que genéricamente se conoce como el Libro. En nuestro rito y caso, hace referencia al texto sagrado o Biblia. Tranquilamente el Libro o el Volumen de la Ley Sagrada podría hacer referencia a cualquier otro libro sagrado como el Corán islámico, la Torá judía o los Vedas hindús. Inclusive, podría ser un texto en braille, morse o simplemente en blanco. Lo que sí es sumamente importante, es que tal y como se menciona en el Lindero XXI, el Volumen de la Ley Sagrada es indispensable que se encuentre abierto para que una Logia sea debidamente constituida y los trabajos abiertos. Esto responde a que, en nuestro rito y costumbre religiosa, la Biblia es la palabra de Dios en la cual reposa su ley. Es esta la que gobierna nuestra fe y nos dirige por el camino correcto donde simbólicamente se encuentra trazada la senda hacia la escalera de Jacob. Senda por la cual todos los masones debemos seguir para llegar a la divina mansión en el oriente eterno.

La Biblia o Volumen de la Ley Sagrada es: “La Luz sobre nosotros”, no como autoridad dogmática, sino como expresión de fe en una ordenación moral del mundo. La Escuadra es “La Luz en nosotros”. El símbolo del derecho y del Deber, de la acción moral. El Compás es “La Luz alrededor de nosotros”, el símbolo de la Fraternidad y del Servicio al Prójimo.

R.·.H.·. Mateo Góngora Gallegos

La Escuadra es un instrumento compuesto por dos rectas que se unen para de esta manera formar un ángulo recto. Esto es sumamente importante ya que es un instrumento imprescindible en el arte de la construcción y se remonta a la época de los primeros constructores. Masónicamente, la Escuadra representa a la materia, el egoísmo, la mezquindad y todo aquello negativo que nace de nuestra personalidad humana. Esta es la razón por la que casi la mayoría de los movimientos y gestos que realizamos como aprendices (la posición al orden, la marcha del aprendiz, el saludo, entre otros) se realizan en Escuadra ya que nos hacen un llamado a la atención y a la búsqueda de la perfección. De esta forma, podemos comprender el porqué de la Escuadra sobre el Ara, puesto que representa la rectitud y la virtud, seguido del mundo y la materia; de esta forma, se convierte en un símbolo elocuente que guía por el camino de la rectitud, la equidad, la justicia y la virtud a todos los masones.

La Escuadra representa lo sólido, es el símbolo de la materia. Puede representar la vida terrenal del hombre, su parte más inferior, el Soma. Tiene diversas significaciones simbólicas como: Justicia, Equidad; indican que los actos humanos deben encuadrarse en miras de superior y eminente bondad.

R.·.H.·. Mateo Góngora Gallegos

El Compás, por definición matemática, es un instrumento geométrico destinado para trazar círculos y medir ángulos. En la masonería, el Compás simboliza la vida superior del hombre, representando la parte espiritual, la conciencia, el ego y por sobre todo el alma. Este instrumento representa un ángulo de las cuáles dos líneas distintas parten de un punto y cuanto más se encuentran alejados de su origen, mayor es su separación. Por tal motivo, el punto central del Compás es la unión del Espíritu. Del lado humano con el lado divino. Del espíritu que se vistió de materia. De la realidad que se manifestó en apariencia y del Ser que adquirió forma. El punto central de la unión corresponde al oriente, al mundo de la verdad, de la realidad, la fuente de la creación que permanece eternamente y en estado de unidad invisible. Cuando los trabajos se encuentran abiertos, se coloca el Compás sobre el Volumen de la Ley Sagrada abierto en 45 grados con el vértice apuntando hacia el oriente. La punta que hace centro representa simbólicamente al hermano, y el círculo que encierra la otra, representa al campo de acción infinito y que no tiene límites. De esta forma, el Compás nos recuerda la precisión que debemos emplear en la construcción de nuestras obras consiguiendo así la belleza, estabilidad y perfección; siendo así un símbolo prominente de la virtud.

La Escuadra y el Compás abiertos y entrelazados encima de la Biblia o Palabra Divina son los instrumentos simbólicos que nos sirven para interpretarla y usarla constructivamente. Las dos herramientas están apoyadas sobre el Logos, expresando que la existencia del hombre depende del G.·.A.·.D.·.U.·. y que no puede tener existencia separado de él. Esto tiene vigencia siempre, es permanente, y es por eso que la combinación de las Tres Grandes Luces de la Francmasonería tiene que estar presente en los tres grados. La combinación de las tres tiene por significado: la existencia de un Espíritu Divino, una Fuerza indefinible o Primer Principio Fundamental, la existencia de un Alma o Espíritu humano y la relación de ambos con el Universo material.

Finalmente, si interpretamos masónicamente estos tres símbolos, podemos observar que nos encontramos ante una imagen rica en interpretación y sabiduría. Sobre el Ara, la misma que reposa sobre el Pavimento de Mosaico (suelo consagrado), se encuentra colocado el Volumen de la Ley Sagrada, el mismo que representa la sabiduría y el conocimiento humano. Sobre él se encuentran entrelazados la Escuadra y el Compás, en donde la Escuadra representa la materia (hombre) y el Compás el espíritu (divinidad). Todo esto nos recuerda la esencia humana en donde somos mitad materia y mitad divina, las mismas que se reafirman sobre la ciencia pura, la moral y la religión de lo bello par de esta forma obtener la perfección.

QQ:. HH:. Gustavo Gallessi

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *