El número tres

I. INTRODUCCIÓN

La Francmasonería es un sistema peculiar de moralidad velado por alegorías e ilustrado por símbolos. Entre los símbolos que ilustran los rituales masónicos los números ocupan un lugar preponderante y entre los números, es el número TRES el que siempre está presente, desde el principio de nuestra vida masónica, y sus manifestaciones son muy diversas, las que pueden apreciarse principalmente durante el desarrollo de los Tt:. en Log:.

Entre esas manifestaciones podemos mencionar:

  • Los tres Grandes Pilares de la Francmasonería (Sabiduría, Fuerza y Belleza)
  • Los tres Grados de la Francmasonería (Aprendiz, Compañero y Maestro).
  • Las tres Grandes Luces (El V:.L:.S:., la E:. y el C:.)
  • Las tres Pequeñas Luces (El Sol, la Luna y el V:.M:.)
  • Los tres grandes principios sobre los que está fundada la Orden (Amor Fraternal, Caridad y Verdad)
  • Los tres postulados generales de la Masonería (Libertad, Igualdad y Fraternidad)
  • Los tres pasos de la marcha del A:.M:.
  • Los tres toques a la puerta del Templo.
  • Los Saludos al V:.M:., al Pr:.Vig:. y al Seg:.Vig:. respectivamente.
  • Las tres herramientas del A:.M:. (La V:. de 24”, el Mazo y el Cincel)
  • Los tres períodos del día que representa la V:. de 24”
  • Los tres ornamentos del Templo (El Pavimento de Mosaicos, la Estrella Rutilante y la Guardilla Dentada)
  • Las tres Joyas Movibles (La E:., el N:. y la P:.)
  • Las tres Joyas Fijas (La Pl:. de Trazar, la P:.B:. y la P:. P:.
  • El Delta o Triángulo Luminoso
  • El Teorema de Euclides enunciado por Pitagoras (la Joya del P:.V:.M:.I:.)
  • La Edad del A:.M:.
  • Los Tres Puntos

A los efectos del presente burilado, nos centraremos en tres conceptos que, complementados con la experiencia propia en la Mad:. Log:., creemos que resultan importantes para una mejor comprensión de la trascendencia y significado del número TRES en lo concerniente al G:. de A:.M:.

II. EL TERNARIO

Etimológicamente el número TRES proviene del latino TRINUM o TRIBIUM, viniendo a ser el primer número impar, puesto que para lograr su conformación es necesario que se reúnan, la unidad (el número uno) y la dualidad, o el primer número par (el número dos). El TRES también es el primer número primo, es decir, sólo se puede dividir entre sí mismo y la unidad. Asimismo, considerando que la palabra Ternario evoca a todo aquello que está compuesto de tres elementos, unidades o guarismos, según la RAE, queda claro que el TRES y el Ternario constituyen sinónimos.

Siendo así, siguiendo a Butler, tenemos que el Ternario es el principio de la armonía perfecta, por lo que busca solucionar el permanente conflicto entre la Tesis y la Antítesis, entre la afirmación y la negación, en consecuencia, al dar por superado el conflicto, encuentra la armonía que hace del todo una cosa única (Butler M., 1957).

El precitado autor concluye que, en el Ternario, en tanto principio supremo y armónico, descansan a su vez, los principios filosóficos de la Francmasonería, no sin antes señalar que: “El primer grado masónico descansa en la ley del ternario, busca el conocimiento, y muy en especial, la explicación del hombre en el universo, sintetizando el misterio de la Unidad, de la Dualidad y de la Trinidad, es decir: el misterio de todas la cosas y todos los seres.” (Butler M., 1957)

Para Wirth, ese Todo es un esquema del Ser en la multiplicidad infinita de sus manifestaciones, porque todo es a la vez, triple y único; en todo lo que se hace y existe, intervienen tres factores: un agente que actúa, un paciente que sufre o recibe la acción y un efecto producido. Finalmente señala. “El misterio de la Trinidad se aplica así universalmente aunque bajo diversas formas.” (Wirth, 2021).

Algunos consideran que, ante la unidad radical y la dualidad, para obtener el Ternario o Trinidad, se debe trazar una tercera línea que es el llamado Principio Equilibrante, de la Armonía o Intermediario el cual da como resultado el Triángulo, símbolo de perfección, armonía y sabiduría; el mismo que une las dos polaridades, positiva y negativa, las neutraliza y las conduce a la perfección.

III. LA EDAD DEL APRENDIZ

Si bien el número TRES es, desde el principio de la vida masónica, transversal a su desarrollo, debemos reiterar que es en el G:. de A:.M:. que su presencia adquiere gran significación, al punto de estar ligado intrínsecamente al mismo, puesto que se le invoca expresamente para indicar la Edad Simbólica de quienes acceden a los misterios de la orden y, por ende, se encuentran en el Primer Grado de la Francmasonería: TRES AÑOS.

Al respecto, la Edad Simbólica, además de constituir un medio de reconocimiento entre HH:. o de identificación según el Grado que se ostente, lo cual tiene lugar en el Reteje; tiene un significado mucho más profundo, por cuanto es un indicativo del estado de adelanto en cuanto a desarrollo filosófico, así como del progreso moral, cívico y material que vienen alcanzando los HH:. mediante su instrucción masónica.

Algunos autores sostienen que la Edad Simbólica se sustenta en elevados principios de moral y virtud, por cuanto representa el número de años que en la antigüedad se exigía a los profanos como el plazo necesario para demostrar que eran aptos para pasar las pruebas morales, físicas e intelectuales a las que les sometía con el fin de hacerse dignos de la consideración y la confianza necesarias, antes de ser iniciados en los misterios y secretos de la Masonería; asimismo, se trae a colación el número de años en los que Pitágoras mantenía en constante observación y silencio a los aspirantes a discípulos suyos, antes de ser iniciados en el estudio de las ciencias místicas y cabalísticas; finalmente, se refiere al plazo durante el cual el A:.M:. debe dedicarse a devastar las asperezas de la piedra bruta y darle forma geométrica, lo cual se interpreta a su vez, como el tiempo que se concede al neófito para deshacerse de su envoltura material, vencer sus malas inclinaciones, modelar su espíritu, dominar sus pasiones y renacer a la verdadera virtud. (Terrones & García, 2022).

En ese sentido, los TRES AÑOS de Edad Simbólica del A:.M:. representan otra triada, conformada por la Unión, la Fraternidad y la Armonía, en tanto, el Aprendiz en su condición de iniciado, es el nuevo eslabón de una cadena irrompible e imperecedera, que nos liga y acerca a todos los HH:.MM:. esparcidos sobre la faz de la tierra, sin importar que existan diferencias, ya sean de nacionalidad, religión, clase social, origen étnico, o de cualquier otra índole.

IV. LOS TRES PUNTOS (Y EL TRIÁNGULO EQUILATERO)

Una de las formas más habituales en que se aplica el número TRES la encontramos en los Tres Puntos; por ejemplo, son de uso común en las firmas que suelen estampar los RR:. y QQ:. HH:. en los documentos que suscriben, o en la escritura de los textos masónicos, concretamente, en las abreviaturas masónicas, cuyo descifrado sólo debe estar al alcance de quienes pertenecen a la Orden.

Ahora bien, coincidimos con quienes sostienen que precisamente la representación más simple del Ternario o Trinidad son los Tres Puntos, los cuales expresan la Unidad más la Dualidad, convirtiéndose en Trinidad, la cual contiene el misterio del origen y orden del Universo. (R:.L:.S:. Enrique Solis Polo N° 126, 1984).

No obstante, se tiene que los Tres Puntos, puestos en posición de Triángulo, también simbolizan la ubicación de los antiguos Colegios Iniciáticos, ya sea que el vértice apunte hacia arriba, en cuyo caso está referido a los Colegios Iniciáticos del Norte, que se asentaron en Grecia; o que este indique hacia abajo, refiriéndose a los Colegios Iniciáticos del Sur, específicamente, los que se establecieron en la India o Egipto. (R:.L:.S:. Enrique Solis Polo N° 126, 1984).

Por su parte, Wirth es más categórico en su interpretación de los Tres Puntos en Triángulo al afirmar que: “El masón que adorna su firma con tres puntos en triángulo da a entender que se sabe llevar por el Ternario, el Binario o la Unidad. Si realmente se ha elevado a la altura del punto que domina a los otros dos, no se perderá jamás en discusiones, porque percibirá sin dificultad la solución que se desprende de un debate contradictorio. Juzgando con altura de miras, sin el menor prejuicio y con toda libertad de espíritu, hará surgir la luz del choque de la afirmación y de la negación.” (Wirth, 2021).

En nuestra interpretación, Wirth nos quiere decir que, el vértice de los Tres Puntos en Triángulo Equilátero, al señalar hacia arriba, en realidad apunta hacia el Or:. vale decir, al V:.M:., a la Luz, puesto que la Sabiduría proviene del Or:. desde el cual ha sido extendida al Occ:. y al resto de la superficie de la tierra; en ese ese sentido, los Tres Puntos, o el Ternario ordenado en Triángulo Equilátero, representan la Síntesis o Solución que resuelve el problema planteado entre la Tesis o Afirmación y la Antítesis o Negación, en términos de Armonía, Perfección y Equilibrio, vale decir, Armonía Perfecta en Equilibrio.

V. A TODO ESTO ¿QUÉ SIGNIFICA EL NÚMERO TRES

A tenor de lo expuesto podemos considerar lo siguiente:

1) El número TRES abarca toda la vida masónica, pero en especial, lo tenemos siempre presente en el Grado de Aprendiz, a tal punto que marca en forma indeleble el camino del A:.M:. al determinar su Edad Simbólica (Tres Años).

2) El número TRES, para el A:.M:. representa el proceso constante, permanente y continuo, de búsqueda de la perfección, a partir de la devastación de nuestra p:.b:., en el cual estamos inmersos los Masones desde nuestra iniciación y que no terminará, en nuestra opinión (debido a la humana imperfección), sino hasta llegar al O:.E:.

3) Dicho proceso tiene naturaleza dialéctica, ya que implica resolver la contradicción que alberga la Dualidad entre los vicios de la vida profana (Tesis) y todo aquello que venimos aprendiendo a la Luz de la Francmasonería, es decir, la instrucción masónica (Antítesis), para establecer la ruta que nos permitirá acercarnos, paulatinamente, a la Armonía Perfecta en Equilibrio (Síntesis).

QQ:. HH:. José Díaz

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